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VIERNES SANTO (C)

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Día de luto en la Iglesia, no se celebra el sacrificio eucarístico. No suenan las campanas. Día de ayuno y abstinencia. Este día la Iglesia conmemora su nacimiento del costado abierto de Jesús en la Cruz e intercede por la salvación de toda la humanidad, medita la Pasión de su Señor y Esposo, finalmente adoramos su santa Cruz. VIA CRUCIS (piedad popular) Un acto de piedad popular cargado de significado, cuyos testimonios más elocuentes son las místicas Catalina Emerick y Santa Brigida. 14 estaciones: destacamos la condena a muerte; tres caídas, los actos de amor de Verónica, de Simón de Cirene y de las mujeres que lloran; el ser desnudado y clavado en la Cruz; su Muerte en comunión con el Padre, su Hora y su Glorificación. EL MOMENTO LITÚRGICO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR (La adoración de la Cruz: liturgia de la Palabra, adoración de la Cruz y Comunión) Oración en postración Altar desnudo Liturgia de la Palabra: Pasión de este año de san Juan 18,1—19,42: pre...

JUEVES SANTO (C)

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MISA CRISMAL Consagración de óleos santos por parte del Obispo: comunión del obispo con su clero. Renovación de promesas sacerdotales: obediencia y celibato Evangelio: Lc 4,16-21 (La primera revelación mesiánica de Jesús) 20   Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. 21   Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír». Reflexión Jesús es el Mesías porque es el ungido por el Espíritu Santo. Jesús realiza perfectamente su misión como Rey, Sacerdote y Profeta, cumpliendo la esperanza mesiánica de Israel. Los profetas anunciaron que sobre el Mesías reposaría el Espíritu del Señor para realizar su misión de salvación. En Jesús el Espíritu Santo se derrama sin medida. Toda la vida y misión de Jesús se realizó en plena comunión con el Espíritu Santo, más aún, el vínculo del Espíritu con la Palabra hecha carne llega a su vértice en Jes...

DOMINGO DE RAMOS (C)

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PRIMERA LECTURA 4   El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo. 5   El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. 6   Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían. 7   Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado. (Is 50,4-7). SALMO RESPONSORIAL 21,8-9.17-20.23-24 8   los que me ven, se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo: 9   “Confió en el Señor, que él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto”. R/ Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? 17   Me rodea una...